La Jornada

El día es nuevo en su elemental pureza; la luz, que se abre paso en la brillante claridad del cielo, alienta al viajero, le hace soñar un paisaje siempre nuevo, una expectante mirada colmada de emociones. Presiente la cercanía boscosa, las extensiones de agua, los impetuosos ríos, el murmullo de la fauna agreste, los restos inmortales de un histórico pasado, los sabrosos alimentos de la vida campesina.